Cassini, una misión internacional resultado de un programa emprendido por la NASA, la ESA y ASI (agencia espacial italiana) y que ha tenido la participación de hasta 19 países, llegó a su fin este 15 de septiembre.

Tras 13 años explorando y obteniendo valiosos datos científicos de Saturno, el combustible de Cassini ha acabado por agotarse, de esta manera, la nave se desintegró al introducirse en la atmósfera de Saturno.

Así mismo, este final constituyó un sublime espectáculo científico, donde ocho de sus instrumentos recogieron datos durante su desenlace, siendo estos, a su vez, retransmitidos a la Tierra con un retraso de tan solo 83 minutos.

Por otro lado, el día 14 de septiembre, se tomaron imágenes de Encélado, Titán, Peggy, uno de sus anillos y del propio planeta en sí. Pero lo importante aquí son los avances logrados en la comprensión de Saturno, sus satélites y su entorno. Y es que junto a Cassini viajó la sonda Huygens, la cual se separó y acabo aterrizando en la superficie de Titán, la mayor de las lunas de Saturno. Es así, como el 14 de enero de 2005, se convertía en la aventajada y primera sonda en aterrizar sobre un cuerpo de nuestro sistema solar. Sus resultados nos permitieron observar una superficie que comparte grandes similitudes con la terrestre, una atmósfera compuesta fundamentalmente de nitrógeno, importante información sobre sus vientos y canales fluviales de metano en estado líquido, dadas las temperaturas de -180 ºC que se experimentan en la superficie del satélite saturniano.

Mas esta exploración de Titán no finalizó con la sonda Huygens, pues Cassini realizó hasta 127 sobrevuelos donde se recopilaron datos de la estructura interna, las interacciones con el viento solar o la atmósfera de la luna de Saturno.

Además de Titán, también se han llevado a cabo investigaciones en Encélado, donde al igual que en Plutón, se teoriza un océano subterráneo escondida tras su superficie helada. Durante los sobrevuelos, se identificaron agua salada, hidrocarburos, amoniaco y silicatos, elementos que hacen más posible la presencia de vida.

Imagen de Cassini.

Finalmente, durante los últimos 6 meses de Cassini se realizaron 22 órbitas donde se estudiaron los anillos del planeta, se exploraron otras lunas más pequeñas, se obtuvieron datos del plasma, del campo magnético y se realizaron inmersiones en los límites de su atmósfera, que permitieron reconocer su composición química y sus temperaturas.

Como conclusión, Cassini ha transformado nuestro punto de vista frente a los mundos acuáticos del Sistema Solar, los cuales nos proporcionan fuertes esperanzas en nuestra búsqueda de la viabilidad de la vida fuera de nuestro planeta Tierra, así como nos permiten entender los procesos que dan origen a la vida. La llegada de Cassini a Saturno resultó crucial en sus inicios y ha terminado con un final espectacular, ofreciéndonos un mejor entendimiento del gigante gaseoso de nuestro Sistema Solar.

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