Hoy hablaremos de uno de los edificios más destacados que podemos llegar a visitar en la ciudad de Roma: el Panteón.

Lo primero de todo, comencemos hablando un poco de su historia y sus características fundamentales, lo cual nos servirá de introducción para llegar al punto que nos interesa como amantes de la astronomía y el universo.

Para empezar, Pantheon significa “templo de todos los dioses”, vamos un templo que traía el pack completo de dioses, una pasada para la época. Este fue construido aproximadamente entre los años 118-125 c.C, por lo que lleva unos dos mil de años aproximadamente siendo visitado por los curiosos que se pasean por Roma.

Por otro lado, el artífice de esta colosal obra de arte fue Marco Agripa, él fue quién ordenó la construcción del Panteón en primera instancia. No obstante, no es su Panteón el que vemos en la actualidad, pues este fue destruido y reconstruido posteriormente por el emperador romano Adriano.

De acuerdo, pero ¿qué relación guarda este lugar con la ciencia, más allá de las implicaciones en su construcción? ¿Por qué debería ser especial para nosotros? La clave podemos deducirla si entramos en su interior. Allí observaremos varias cosas: columnas, pequeñas capillas dedicadas a los dioses romanos, una forma redondeada, un mármol peculiar… Pero sobre todo, nos percataremos de una enorme cúpula con un gran óculo en lo más alto de esta. Si es un día soleado y nos disponemos a pensar un poco, nos daremos cuenta de que la dirección que la luz toma al entrar en el templo no es casualidad, ni mucho menos, vacía de significado para los antiguos romanos.

Ahora bien, parémonos un momento y hablemos de fechas importantes en cuanto a nuestra posición con respecto al Sol se refiere. Sí, estoy hablando de los solsticios y de los equinoccios. Los solsticios de invierno y verano son los momentos del año en los que el Sol llega a su máxima declinación norte o sur. En estos días, los días o las noches son máximas. Por su parte, los equinoccios son aquellos momentos en los que el Sol se sitúa en el plano del ecuador. Ocurre dos veces al año y en estas ocasiones, el día y la noche tienen la misma duración.

Y en el Panteón, ¿qué ocurre durante estas fechas? Ocurre que durante los solsticios la luz entra perfectamente perpendicular, tal y como se muestra en la siguiente imagen: 

Imagen del Panteón durante un solsticio

Y durante los equinoccios, la luz ilumina de manera espléndida el arco de la entrada al edificio. Así se puede apreciar en esta otra imagen:

Imagen del Panteón durante un equinoccio

Desde que tales acontecimientos se descubrieron, las hipótesis sobre su uso y significado religioso han sido numerosas. Por ahora, nos limitaremos a comentar algunas de las más aceptadas. En un primer momento, puede llegar a considerarse el templo como un reloj solar de dimensiones monumentales, que serviría para diferenciar y conocer las épocas del año.
Mas vayamos más allá y dotémosle a estos hechos extraordinarios de un significado más profundo. Y es que el solsticio de invierno, por ejemplo, tenía un papel fundamental en religiones como la romana, pues representaba la llegada del Sol. El triunfo de la luz sobre la oscuridad. Sé que parece Star Wars pero no estamos hablando de eso, aunque sí algo parecido. Así mismo, la iluminación de la entrada ha sido interpretada por numerosos expertos como motivo reafirmaría, de forma interpretativa y simbólica, el poder divino del emperador.

Sea como sea, resulta fascinante como ciencia y arte pueden unirse en un evento tan lógico y ordinario, como lleno de significado e interpretación. Un lugar único digno de visitar y entender por los secretos que seguro, todavía tiene guardados para nosotros.

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