La mayor parte de los meteoritos que observamos hoy día tuvieron su origen en una titánica colisión ocurrida hace unos 460 millones de años. Un golpe contra un asteroide produjo su desmembramiento dando lugar a los meteoritos que más comunes nos son actualmente. Ahora bien, ¿qué características tenían estos que llegaban a la Tierra antes de dicho impacto? Bien, pues recientes estudios científicos han conseguido desvelar un poco más este interrogante llegando a la conclusión de que los meteoritos que vemos ahora son bastante más raros que los acaecidos en la antigüedad. Así mismo, meteoros que ahora nos resultan exóticos eran más abundantes antaño.

Los meteoritos, dicho de una forma un tanto basta, consisten en pedazos de roca procedentes del espacio exterior, los cuales, en general, se originan tras colisiones entre satélites o incluso planetas. Algo a destacar es que estas colisiones eran mucho más periódicas en el pasado que en la actualidad.

Sin embargo, los meteoritos no representan un peligro demasiado preocupante, pues estos, al incidir en nuestra atmósfera, acaban desintegrándose como consecuencia del intenso rozamiento que se produce, de manera que no alcanzan la superficie terrestre.

Por otro lado, existen tantos tipos de aerolitos como composiciones distintas pueden presentar los astros de los que proceden. Estudiando y analizando estos meteoritos, los expertos pueden, por tanto, conocer mejor las características fundamentales de los cuerpos de los que proceden.

Entonces, para conocer la abundancia de meteoritos antes la colisión de la que hablábamos, el equipo de investigación analizó micrometeoritos de hace más de 460 millones de años encontrados en una zona marina dentro de Rusia. Una vez se dispuso del material, prosiguieron disolviendo las muestras en ácido hasta que solo quedaron cristales de cromita.

Más tarde, un análisis de la composición química de los cristales desvelaba como aquellos meteoritos de origen anterior a la colisión eran distintos a los que cayeron con posteridad.

Finalmente, gran parte de ellos pertenecían a un tipo de meteorito denominado  acondrita primitiva, mientras que otros tantos procedían de Vesta, un antiguo asteroide que sufrió un desprendimiento hace más de 1.000 millones de años.

maxresdefault

 

2+
Comparte esto:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.