La NASA ha anunciado un descubrimiento apasionante para el mundo de la ciencia. Y antes de nada, me gustaría recalcar que, aunque la NASA ha funcionado de altavoz, ha sido un equipo integrado por científicos de distintas nacionalidades, procedentes de distintas empresas y utilizando telescopios repartidos por todo el mundo, los responsables de tan sobresaliente hallazgo. Dicho esto, comencemos con esta increíble noticia. Se trata del sistema TRAPPIST-1.

Y es que ya el año pasado se anunciaron los descubrimientos de tres exoplanetas potencialmente habitables orbitando la estrella enana TRAPPIST-1. Sin embargo, ha sido ahora, ¡cuando este número ha incrementado a, nada menos que, siete planetas! ¡Siete mundos con altas probabilidades de poder albergar vida en un mismo sistema! ¿Y lo mejor? ¡Se encuentran a, tan solo, 40 años luz! Se trata, simplemente, de un paraíso espacial…

This picture shows the Sun and the ultracool dwarf star TRAPPIST-1 to scale. The faint star has only 11% of the diameter of the sun and is much redder in colour.
Comparación de TRAPPIST-1 con el Sol

Los siete planetas tienen temperaturas de entre 0 y 100 º C, lo cual, por otro lado, permite la existencia de agua líquida en sus superficies. Además, tres de ellos se encuentran en la zona de habitabilidad de la estrella con muchas papeletas de contener océanos de agua.

Los distintos planetas tienen dimensiones, dentro de lo que cabe, muy parecidas a las de la Tierra, y su estrella, TRAPPIST-1, es del tamaño de Júpiter. Se trata de una enana roja ultrafría, que, al parecer, podrían ser muy comunes dentro de la Vía Láctea. De esta manera, nuestra galaxia podría estar repleta de planetas rocosos, como el nuestro, orbitando alrededor de estrellas como TRAPPIST-1.

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Planetas del sistema TRAPPIST-1

Los siete planetas, nombrados como b, c, d, e, f, g y h, tienen dimensiones de entre un 10% mayores y un 25% menores a nuestro planeta. Y debido a que su estrella es bastante más pequeña que el Sol, consiguen completar su órbita en poco tiempo, pues su atracción gravitatoria es también menor. En cuanto a su composición, se cree que por lo menos seis de ellos son rocosos y con masas parecidas a la de la Tierra, además de situarse en zonas templadas. Y aunque todos son susceptibles de contener agua líquida, los más cercanos tienen menos posibilidades de ello debido a sus temperaturas más altas. Son los planetas e, f y g los verdaderos tesoros dentro de este sistema, encontrándose en la zona de habitabilidad y pudiendo tener océanos de agua en sus superficies. El siguiente objetivo se centra, ahora, en el estudio de sus atmósferas, otro de los factores fundamentales para la realización de la vida.

 Sin duda, constituye un descubrimiento digno de enmarcar para el recuerdo. Una pieza clave para poder, finalmente, responder a la pregunta: ¿estamos solos? Y un gran avance en el campo de la exploración y búsqueda de exoplanetas. Un futuro envidiable para las mentes más brillantes que puede, en un futuro, suponer una revolución científica tan extraordinaria como fundamental.

Leer: El sistema TRAPPIST-1 convertido en decepción.

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2 thoughts on “¿Es TRAPPIST-1 la esperanza de la humanidad?”

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