La ESA (Agencia Espacial Europea) se dispone a presentarnos dos grandísimos proyectos, en cuanto a exploración espacial se refiere, que verán la luz en los próximos años.

 El primero de ellos recibe el nombre de Solar Orbiter, la cual despegará en 2018, teniendo el objetivo de estudiar la actividad e influencia del Sol en el resto de planetas de nuestro sistema. Esta misión pretende, fundamentalmente, mejorar el entendimiento de las relaciones que se establecen entre el Sol y la Tierra, así como, la climatología del espacio interplanetario. Para ello, deberá adentrarse y analizar distintos fenómenos de la actividad solar, entre los que destaca, observar el funcionamiento de los ciclos solares. Esto se realizará estudiando los polos de la estrella, lo que, por otro lado, permitirá a los expertos obtener nuevos modelos con resultados cada vez más exactos que consigan describir de una manera más satisfactoria estos ciclos de actividad.

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Imagen del Sol

De esta manera, se encontrará tres años y medio orbitando el astro a una distancia de, nada menos que, 42 millones de kilómetros del Sol, que aunque pueda parecer mucho, se trata de una distancia más cercana que la órbita de Mercurio. Esto, por supuesto, ha traído consigo grandes dificultades de ingeniería, donde la fuerte radiación y la extrema cercanía a la estrella han sido los principales retos a superar.

Después de Solar Orbiter, despegará JUICE (Jupiter Icy Moons Explorer), que tratara de estudiar el entorno de Júpiter, haciendo especial hincapié en sus tres lunas heladas Ganímedes, Calisto y Europa. El propósito es descubrir si estos lugares de condiciones extremas, u otros parecidos, podrían llegar a albergar vida tal y como la conocemos.

 Todo viene del posible supuesto de la existencia de océanos subterráneos en estas tres lunas del sistema de Júpiter, los cuales, gracias a la acción gravitatoria del gigante gaseoso, podrían llegar a producir mareas con consecuencias geológicas de fuerte interés. Además, la existencia de hábitats marinos en la Tierra donde los seres vivos no precisan de fotosíntesis para sobrevivir, es otra de las grandes motivaciones que inspiran este proyecto.

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Imagen de Júpiter

Solar Orbiter y JUICE son dos misiones lideradas por la ESA, que analizarán los entornos más calientes y fríos de nuestro sistema solar (una supernova como origen de nuestro sistema solar), constituyendo todo un viaje de riesgo durante más de dos décadas. Los resultados positivos que pueden llegar a obtenerse deberían poder sobrecoger a cualquier persona apasionada por el entendimiento del universo que nos rodea, pues, solo hay que atreverse a comprender el universo.

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