Un equipo de investigación en física de partículas ha propuesto un experimento con el cual esperan poder encontrar el axión, una hipotética partícula elemental que constituiría la tan misteriosa materia oscura. Sí tienen éxito y están en lo cierto, habrán dado un paso de gigantes en la comprensión y resolución de uno de los problemas más desconcertantes en física de partículas, pudiendo así descifrar la verdadera naturaleza de la materia oscura.

Estas partículas fundamentales forman parte de una hipótesis que, entre otras cosas, las describiría como una de las partículas más livianas de todo el Universo, algo que por otro lado, justificaría que fuesen tan difíciles de detectar.

Y es que esto no es moco de pavo, si verdaderamente existen los axiones y otras partículas similares, aún no observadas, se estarían abriendo las puertas para el entendimiento del 80% de la materia que existe en nuestro Universo, pues la materia ordinaria constituye tan solo el 20% restante.

El experimento consiste en recrear un fenómeno astrofísico extremo conocido como magnetar (un campo magnético colosal producido por un tipo de estrella de neutrones). El razonamiento es el siguiente: en presencia de un axión, este campo magnético debería oscilar, muy ligeramente pero generando un segundo campo magnético, el cual delataría la presencia del axión. Es como hacer trampas al escondite poniendo cámaras para poder ver al resto de personas. Lo que pasa es que en vez de cámaras utilizamos un campo magnético inmenso, y en vez de personas buscamos axiones, que ni siquiera sabemos si existen realmente. ¿Igualito verdad?

magnetar-artificial

La simulación del magnetar debería realizarse en un entorno de laboratorio controlado y utilizando tecnología tomada de la técnica de visualización por resonancia magnética. Algo así como una serie de bobinas magnéticas enrolladas en forma de toroide (o sea un donut), a su vez encerradas en una capa de material superconductor y todo mantenido a unos 272 grados centígrados bajo cero gracias a un refrigerador, para reducir el ruido exterior. Luego ya es cuestión de medir con un magnetómetro muy sensible y de tener mucha paciencia.

Pues nada, a ver si hay suerte y vemos algo de luz en todo este asunto.

 

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