Hoy hablaremos de la teoría corpuscular de la luz, un intento en falso de dar una explicación mecánica a los problemas ópticos. La teoría tiene origen en la idea fundamental de que todos los cuerpos luminosos emiten unas partículas o corpúsculos de luz que son los causantes de todos los fenómenos luminosos. Ya estamos acostumbrados a introducir nuevas sustancias si hacen falta para dar una explicación mecánica, por lo que podemos hacerlo una vez más sin mayores preocupaciones.

Estos corpúsculos de luz deberían desplazarse en línea recta a la velocidad ya conocida, por lo que todos aquellos fenómenos que confirman el desplazamiento rectilíneo de la luz reforzarían esta teoría.

Empecemos explicando la reflexión y la refracción desde este punto de vista. La reflexión es muy intuitiva, tan solo imagina una pelota que rebota en una pared e intercambia ahora la pelota por un corpúsculo de luz y la pared por un espejo ¿sencillo verdad? La refracción es algo más complicado, especialmente artificial. Según esta teoría, si sobre una superficie de vidrio inciden corpúsculos de luz, una fuerza procedente de la materia se manifestaría y actuaría sobre ellos modificando su velocidad. Esta fuerza, extrañamente, actuaría solo en la inmediata proximidad de la materia.

Pasemos a continuación al problema del color. Como todos sabemos la luz del Sol es blanca. Sin embargo, si la hacemos pasar por un prisma de vidrio esta se descompondrá en los distintos colores.  El mismo fenómeno ocurre en la naturaleza en el arcoíris. Esto es debido a la refracción de la luz, de la cual ya hemos hablado. Pero todo esto del color ya fue abordado por Newton y consiguió aportar una solución. Hablemos de esto.

Según la teoría corpuscular, la refracción se debe a fuerzas que actúan sobre las partículas de luz, fuerzas que proceden de la materia. Cada corpúsculo de luz estaría relacionado con un color, y en el experimento de Newton, estos, que en un principio van mezclados formando la luz blanca, serían refractados en distintas direcciones. ¿Qué solución nos aporta la teoría? Las fuerzas de las que hablábamos son diferentes para los distintos corpúsculos de los distintos colores, son máximas para el color violeta y mínimas para el color rojo. ¡Vaya! Ahora la teoría se nos ha complicado aún más, ya no tenemos solo una sustancia luminosa, sino muchas, una para cada color.

corpusculos-de-luz

Aunque si algo ha conseguido, es explicar perfectamente la descomposición y composición de la luz, respondiendo a distintas conclusiones como la luz homogénea, es decir, luz que no puede descomponerse más.

La teoría corpuscular de la luz parece responder perfectamente a todas estas cuestiones, aun cuando la necesidad de introducir tantas sustancias como colores nos coloca en una situación un tanto incómoda.

Sin embargo, nuevas ideas llegaran de la mano de nuevos problemas que supondrán el declive de la teoría pese a los logros obtenidos.

7+
Comparte esto:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.